Antes de entrar
Me importa que sepas con qué te vas a encontrar.
Este proceso tiene un ritmo propio. Es una consulta cada 30 días, a lo largo de un ciclo de entre 20 y 24 encuentros, con una inversión de 127 € por consulta. Es un camino certificado por Humano Puente que pide un compromiso real, y así lo tomo yo también.
Si estás para ese camino, todo lo que sigue es para vos.
Consultor certificado por Humano Puente. Acompaño procesos profundos de transformación a quienes están listos para sanar desde la raíz emocional, biológica y simbólica de lo que hoy los limita.
Junto a Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi, fundadores de Humano Puente.
Llegué desde una vida que tuve que reconstruir más de una vez.
Estudié ingeniería nueve años. Fui parte fundadora de una pastelería y casa de té familiar: la ayudé a nacer, la gestioné durante años y hoy sigue funcionando. En mi juventud atravesé una crisis personal profunda que incluyó adicciones. Salí por decisión propia. Esa experiencia me dio algo que ninguna formación puede enseñar: entender desde adentro cómo funcionan los patrones que nos atrapan, y cómo se sale de ellos.
Después aposté todo a un proyecto de vida nuevo que se terminó a los pocos días de empezar. Vendí todo lo que tenía. Empecé de cero. Emigré a España.
Cada caída me enseñó lo mismo: que lo que vivimos afuera siempre tiene una raíz más profunda. Y que mirar hacia dentro no es debilidad. Es el único camino real.
Hoy elijo dedicarme a esto: acompañar procesos profundos de transformación como consultor certificado por Humano Puente.
No desde la teoría.
Desde lo que conozco porque lo viví.
Todo síntoma es un recuerdo doloroso no sanado. Está ahí para que podamos verlo. Cuando se recuerda, se revive y se repara, el síntoma deja de tener función. Y no le queda otra que desaparecer.
Estas son las áreas en las que estoy certificado para acompañar ese proceso.
Cuando hacés todo bien y los números no cierran. Cuando un proyecto se cae justo antes de despegar, cuando las deudas vuelven, cuando el dinero se va por donde no se ve.
Hay historias que no se hablan. Que se quedan adentro durante generaciones, y el cuerpo de un hijo termina contándolas a su manera. El trabajo no es con el niño: es con los padres, con lo que vino antes, con lo que la familia cargó sin nombrar.
Cuando comer dejó de ser simple. Cuando el cuerpo se volvió un campo de discusión interna, y la relación con la comida pasó a ocupar un lugar que no le corresponde.
Sustancias, pantallas, vínculos, comida, trabajo. Cualquier cosa puede volverse adicción cuando tapa algo que no se pudo mirar.
El cuerpo reaccionando a algo que la mente no termina de entender. La piel, la respiración, el sistema nervioso hablando por una historia que quedó sin resolver.
Cuando el cuerpo no concibe. Cuando la pareja se repite en patrones que ya conocés. Cuando lo íntimo deja de ser un lugar de encuentro.
Si tu síntoma no aparece acá, también podemos trabajarlo. Soy el mismo consultor sea cual sea el síntoma que entre por la puerta de mi consulta, con la misma formación y la misma profundidad.
Cada consulta sigue un hilo: tu síntoma. No saltamos de tema en tema. Vamos detrás de eso que te trajo, y dejamos que nos guíe hacia atrás, hacia tu historia, hacia los tuyos, hacia lo que vino antes de vos, hasta llegar a la raíz que lo sostiene.
Cada consulta abre con un repaso de lo que trabajamos la vez anterior. No es un trámite: es ver, con perspectiva, lo fuerte que fue ese paso y lo que se movió en tu vida desde entonces. Es de lo que más revelador resulta para quien lo vive, porque lo hago en una presentación muy hermosa.
El recorrido tiene un orden. Empezamos por tu vida contemporánea, la que estás viviendo ahora, haciendo un viaje a través del inconsciente para recorrer los diferentes instantes que atravesaste. Desde ahí, vamos hacia atrás: tus primeros años, tu nacimiento, tu historia antes de nacer, tu linaje. El recorrido culmina en Reorixins, una etapa que te voy a explicar con calma en la charla. Cada paso prepara el siguiente.
Una consulta cada 30 días. Ese intervalo no es casual: lo que se trabaja en una sesión necesita tiempo para asentarse en tu vida antes del siguiente paso. Es habitual que, de una consulta a la otra, las cosas se muevan más de lo esperado.
Yo acompaño, no rescato. El compromiso que sostenés entre cada sesión es lo que define la profundidad del cambio. Vos sos el protagonista; yo voy al lado.
Esto es solo un resumen. El proceso completo, de principio a fin y etapa por etapa, te lo explico con calma en una charla gratuita. Es una charla de 15 minutos, pero siempre termina siendo un poco más: prefiero que nos tomemos un rato tranquilos para charlar en consciencia, sin andar viendo el reloj, y que te vayas con algo de valor real.
Hay nervios. Sé que es algo incómodo. Cuando toco el agua se confirma: la mente no quiere eso. Pero con unas respiraciones profundas se va dando cuenta de que me voy acostumbrando a la sensación, y a los pocos segundos el cuerpo se relaja y empieza a disfrutar del frío.
Para que eso pase, primero tuve que aquietar la mente. Tranquilizarla. No dejar que me domine.
Cuando salgo, la sensación es maravillosa. Una energía renovada, el cuerpo con otra vitalidad, conectado conmigo mismo y con la naturaleza.
No es algo que enseñe ni proponga. Es algo que hago cuando me resuena. Pero todo lo que se entrena ahí (calmar la mente, confiar en que el cuerpo es sabio, respirar profundo cuando la mente quiere dominar), sumado a los hábitos diarios que sostengo para estar bien conmigo, es lo que después puedo ofrecer. Para que quien venga, se encuentre cada vez con la mejor versión del consultor que puedo ser.
Y ahora leélo de nuevo.
Eso que sentís antes de empezar un proceso es exactamente lo mismo: el miedo, los nervios, la mente que te dice que no es el momento, que mejor más adelante, que para qué removerlo.
Quien no se mete, se queda en la orilla. Y quien se mete, atraviesa lo incómodo, se acostumbra, y descubre del otro lado una versión de sí mismo que no podía ver desde afuera.
Se transforman tus vínculos, tu percepción, tu abundancia y tu bienestar integral. Es habitual que quienes terminan el proceso no solo resuelvan lo que los bloqueaba, sino que reconozcan quiénes son, recuperen la confianza en sí mismos y empiecen a vivir desde un lugar que antes no podían ver.
Vamos a trabajar juntos durante un ciclo de consultas muy profundo. Antes de eso, lo más importante es que sientas si este camino es para vos y si soy la persona con quien querés recorrerlo. Por eso la primera conversación es sin costo y sin compromiso: contame qué te trae, hacé las preguntas que tengas, y vemos juntos si tiene sentido empezar.
Solo una conversación honesta entre dos personas.
¿Ya estás decidido a comenzar? Completá el formulario y te contacto →
Las consultas se realizan en modalidad 100% online. Desde donde estés.
Si algo de lo que leíste resonó en vos, escribime. Empezar es más simple de lo que parece. Solo hace falta una decisión y una conversación honesta.
Email joseluislamazares@gmail.com Charla orientativa 15 minutos en mi calendario → Comenzar directamente Completá el formulario y te contacto →El primer paso siempre es tuyo.
Agendá tu charla directamente en mi calendario. Una conversación honesta para que nos conozcamos antes de cualquier consulta.
Agendar ahora →